Journal · Venue
La Textilera — la vieja fábrica que hoy teje bodas

Hay lugares que no se decoran: ya traen su propia historia. La Textilera es uno de ellos — una fábrica de hilados de los años 40 que hoy es de los venues más especiales para casarse en la Ciudad de México. Aquí fotografiamos la boda de Ceci y Ricardo, y quisimos contarte por qué este lugar enamora.
De fábrica de algodón a salón de eventos
La Textilera nació en 1942 como una fábrica de hilados y tejidos de algodón. Llegó a emplear a más de 300 personas y albergaba tres grandes naves donde se hilaba, teñía, tejía y empacaba tela para sábanas, manteles y toallas. La llegada de las fibras sintéticas en los años 70 y una huelga de cuatro años terminaron por cerrar sus puertas.
En 2024 el espacio renació: se transformó en un salón de eventos que conserva su alma industrial — ladrillo, concreto, la vieja torre de agua — y la envuelve en extensos jardines. El pasado fabril y el presente contemporáneo conviven en el mismo cuadro, y el resultado es un remanso de paz a unos pasos del bullicio de la ciudad.

Tres espacios, un mismo hilo
Fieles a su origen textil, los tres espacios llevan nombres del oficio de tejer — y cada uno cuenta un momento distinto del día.
La Rueca — el cóctel
Conserva la estética industrial con un toque de modernidad. Es el escenario ideal para el cóctel de bienvenida o un evento mediano, y funciona como antesala perfecta antes de pasar al salón principal.
La Tejedora — la ceremonia
El espacio ceremonial, sostenido por elegantes nervaduras de hierro que reemplazan los muros por ventanales. La luz entra por todos lados y crea una atmósfera mística y romántica — con su piso de mosaico a cuadros, es de los rincones más únicos de la ciudad para dar el sí.
El Telar — el salón principal
El corazón de la fiesta: 500 m² con capacidad de hasta 300 personas según el montaje, y música permitida hasta las 2:00 de la mañana. Espacio de sobra para una cena de gala que termina en pista sin control.






El día, en video
Por qué las parejas la eligen
- Carácter propio: no hay que disfrazar el lugar — el ladrillo, el concreto y la torre de agua ya son la escenografía.
- Un lugar, todo el día: cóctel, ceremonia y fiesta en el mismo predio, sin traslados.
- Jardines amplios que aíslan del ruido de la ciudad — se siente como un refugio.
- Luz de sobra para foto y film: los ventanales de La Tejedora son un regalo para la cámara.
- Fiesta hasta las 2:00 am — tiempo de sobra para que la noche llegue a su mejor momento.
Un dato honesto para tu planeación: el montaje puede empezar el mismo día desde las 8:00 am y el desmontaje se hace en las 3 horas siguientes al evento; el venue incluye coordinación operativa, limpieza de áreas comunes y seguridad en accesos. Lo demás — la historia — ya lo pone el lugar.
¿Se casan en La Textilera?
Conocemos el lugar y su luz. Cuéntennos de su boda y con gusto les platicamos cómo la documentaríamos — es el primer paso.
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